Más allá del DF La temporada de huracanes dio inicio oficialmente el 1 de junio, y ha sido pronosticada como potencialmente más activa que cualquiera de sus predecesoras. La Administración Oceánica y Atmosférica Nacional de EU, ha vaticinado que se producirán en el Golfo de México, entre 13 y 16 distorsiones tropicales que alcanzarán categoría de al menos tormenta tropical. La gran mayoría ocurrirían entre agosto y octubre.
El impacto de un huracán sobre los precios de los futuros de las materias primas es variado y sin lugar a dudas significativo. Buena parte de las costas bañadas por el Golfo, y el mismo Golfo en si, son áreas productoras de una diversa gama de materias primas.
Petróleo, gas natural, gasolina, diesel y combustóleo; azúcar, jugo de naranja y algodón, son algunos de los productos básicos más susceptibles a disrupciones climáticas durante las temporadas ciclónicas.
El segundo efecto, de más largo plazo, tiene que ver con afectaciones en la capacidad productiva potencial; por ejemplo, un daño definitivo de plantaciones que no son susceptibles de ser recuperadas en un plazo pequeño de tiempo.
Podría ser un buen momento para incorporar en su portafolio de inversión algunos miles de litros de jugo de naranja congelado, un par de miles de kilos de algodón, otros tantos de azúcar, y por supuesto, litros y litros de gasolina y millones de BTU's de gas natural.
