En Estados Unidos el suministro de chips para
computadoras cayó a niveles alarmantes, ante lo cual se prevé el cierre de fábricas, según dio a conocer el Departamento de Comercio.
Las empresas que emplean semiconductores, tienen menos de 5 días de inventario, siendo una fuerte caída frente a los 40 días en el 2019. Los chips empleados en la producción de automóviles y dispositivos médicos son especialmente escasos.
Durante el 2021 la demanda de microprocesadores aumentó un 17% en comparación con el nivel del 2019.
Ante lo cual Joe Biden, presidente de Estados Unidos, pidió al Congreso aprobar un proyecto de ley que proporcionaría $ 52,000 millones de dólares para la producción nacional de
chips.