
Hay muchísimas herramientas de ventas como Excel, Outlook, los folletos, los stands, las visitas de negocios. Pero todas estas herramientas son inútiles si no tienes las herramientas intelectuales y emocionales que realmente te llevarán al éxito.
1. Compromiso
Si realmente estás comprometido con el éxito de tus clientes y con tu propio éxito harás lo que sea necesario para lograr la venta. Olvida el sentimiento del fracaso. Si no estás comprometido vas a fallar y no vas a dar seguimiento adecuado.
2. Entusiasmo
El entusiasmo es contagioso. Si estás entusiasmado con tu trabajo, con tu empresa y con tu producto le vas a contagiar el entusiasmo a tus prospectos y van a confiar en ti y en que lo que les ofreces les va a servir. Si no trasmites entusiasmo vas a recibir objeciones y “no” con más frecuencia.
3. Curiosidad
La curiosidad es esencial para crecer como persona y como profesional. Dedica un rato todos los días a aprender algo nuevo que le sirva a tus clientes. Lee libros, haz relaciones, conoce mejor tu producto.
4. Valor
Si tienes valor podrás tomar los riesgos necesarios para crecer. Las derrotas las verás como oportunidades. Si no tienes valor no darás los pasos necesarios o te congelarás cuando algo falle.
5. Integridad
Si eres íntegro habrá concordancia entre lo que dices y haces. Tus prospectos sentirán tu honestidad y se sentirán a gusto trabajando contigo. Si no eres íntegro tus clientes sentirán que hay “algo raro” y no se animarán a comprarte.
6. Flexibilidad
La vida es un perpetuo cambio. Si eres flexible podrás ver que te está funcionando y que no te está funcionando y podrás ajustar tu estrategia de acuerdo a las circunstancias. Pero si no eres flexible y tratas de hacer todo igual estarás siguiendo estrategias que ya no funcionan.
7. Paciencia
Hay que ser paciente. Deja que los clientes decidan a su propio paso. Si no tienes paciencia te vas a frustrar cuando las decisiones tomen más tiempo del que tú quisieras. Los clientes sentirán tu impaciencia y frustración y no te van a comprar.