Sandoz, líder en la fabricación de medicamentos, ha inaugurado una moderna planta de producción de antibióticos en Austria, junto con un centro de desarrollo de biosimilares en Alemania.
Estas nuevas instalaciones reflejan el compromiso continuo de Sandoz con el desarrollo sostenible y el suministro de medicamentos cruciales en Europa y otras partes del mundo.
La nueva instalación en Kundl, Austria, dedicada a la producción de penicilina, representa una inversión de 150 millones de euros, con un respaldo significativo de 50 millones de euros por parte del gobierno federal austriaco.
Este paso refuerza la posición de Sandoz como la única red importante de producción de penicilinas integrada verticalmente en Europa, destacando su papel líder en la categoría global de antibióticos.
Simultáneamente, el centro de desarrollo de biosimilares en Holzkirchen, Alemania, con una inversión de 25 millones de euros, se posiciona como el principal centro de caracterización analítica de biosimilares de Sandoz.
Richard Saynor, director general de Sandoz, enfatizó que estas inversiones fortalecen la presencia industrial de la empresa en Europa, subrayando su compromiso con la responsabilidad ambiental y su determinación de liderar la industria de genéricos y biosimilares a nivel mundial.
Los gobiernos federales de Austria y de los estados de Baviera han respaldado estos proyectos, reconociendo su importancia para garantizar la disponibilidad de medicamentos y promover la investigación médica en Europa.
Sandoz continúa siendo un pilar fundamental en la medicina moderna, demostrando su resiliencia y liderazgo en la fabricación europea.