Durante la pandemia en el año 2020 entró en vigor la prohibición aprobada por el poder legislativo, respecto a utilizar
plásticos de un solo uso, lo que obligó a repartidores y restaurantes de comida a encontrar nuevos
empaques para transportar los alimentos, sumado a esto, el impulso que ha tenido la demanda del comercio electrónico ha obligado a las empresas a utilizar
papel y cartón en sus envíos.
En ese periodo se demostró que los empaques de cartón y papel permitían una correcta entrega de bienes de primera necesidad, como es el caso de las
medicinas,
productos de higiene, de limpieza y alimentos.
Entre el año 2020 y lo que va del 2022 la capacidad de producción de cartón y papel se incrementó cerca de 25%, lo que equivale a un millón de toneladas. Sin embargo, la exigencia de los consumidores, interrupciones logísticas y una caída en la producción rusa ha provocado un desabasto en la materia prima para la fabricación de papel y
cartón en sus diferentes presentaciones.
La demanda de los empaques y las
cajas crece tres veces más que la oferta. Y el costo de fabricación también se encareció en 17.9% anual, los expertos prevén que la demanda continue al alza y esperan que los productores puedan solventar los pedidos.