Esta semana, luego de dos años y 14 rondas de negociaciones, México suscribirá un Acuerdo de Asociación Económica (AAE) con Japón, cuyo primer objetivo es elevar las exportaciones alimentarias.
Pese a que en el sector privado existen dudas sobre la utilidad de seguir negociando acuerdos para eliminar aranceles, lo cierto es que el que está por firmarse el viernes con Japón nos vinculará con la segunda economía más grande del mundo, lo que habrá de reflejarse en mayores corrientes de comercio e inversión, por poco que pueda aprovecharse.
La SE ya adelanta que con el AAE las exportaciones de México a Japón podrían crecer a una tasa superior a 10% promedio anual, mientras los flujos estimados de inversión proveniente del país del sol naciente sumarían más de 12 mil mdd en una década, es decir un promedio anual que rebasará 1,200 mdd.
La firma del AAE se realizará en Palacio Nacional por el presidente Vicente Fox Quesada y el primer ministro de Japón Junichiro Koizumi, quien llega mañana, aunque habrá que aclarar que ante la falta la aprobación de los Congresos respectivos, si bien se había pensado que dicho acuerdo entraría en vigor en enero próximo, será hasta abril cuando pueda materializarse.
El mensaje fue acatado por Fernando Canales, de Economía, y Javier Usabiaga Arroyo, de la Sagarpa, con resultados positivos para productos como café, miel, huevo, frutas, legumbres, carne de cerdo, y pesqueros como el atún y el pulpo, entre otros que permitirán diversificar nuestras exportaciones, que siguen muy concentradas en EU y Canadá.
En la parte de manufacturas, una de las industrias que de inmediato podría beneficiarse es el calzado, aunque dado el potencial de la industria automotriz nipona se abren oportunidades para las empresas de autopartes. La idea es tratar de nivelar en los próximos años una balanza comercial claramente deficitaria para nuestro país, y donde habrá facilidades para acceder a un mercado de alto potencial, que sólo en la parte alimentaria importa 50 mil mdd al año, de los cuales a la fecha sólo aportamos 395 millones.
En otras palabras, el AAE pone reglas claras para acceder a un mercado con consumidores de alto poder adquisitivo, y en donde en los últimos años han probado suerte empresas como Grupo Desc, de Fernando Senderos Mestre, o la cadena de tiendas Coppel, de José Coppel Luken.
Según el Ministerio de Finanzas de Japón, el año pasado nuestras exportaciones a ese país apenas sumaron 1,776 mdd, siendo cinco sectores los que concentraron 78% de las mismas: productos metálicos, maquinaria y equipo (41.3); alimentos, bebidas y tabaco (12.4); productos agrícolas (8.9); química, plástico y hule (8.6), y explotación de minerales no metálicos (6.8). Y bueno, del lado de las compras de productos nipones, el Banco de México (Banxico) dice que en 2003 esas importaciones ascendieron a 7,622 mdd.
