El papa Juan Pablo II, que fue sometido ayer a una traqueotomía en el hospital romano Gemelli, donde había sido nuevamente internado de urgencia por una crisis respiratoria, salió de la anestesia de buen humor pero seguirá entubado y sólo podrá comunicarse por señas durante varios días.
“Al despertarse de la anestesia general, dirigiéndose hacia los médicos hizo un gesto con la palma de la mano, como de recriminación, similar al que se hace cuando los niños han hecho una maldad”, contó Gianni Letta, el vicesecretario de la jefatura de gobierno italiano.
La explicación del vocero de la Santa Sede Joaquín Navarro Valls trató de ser lo más alentadora posible: “El síndrome de la gripe, que motivó la mañana del jueves la hospitalización del Santo Padre en el policlínico Gemelli, se complicó con nuevos episodios de insuficiencia respiratoria aguda, causados por una estrechez de la laringe”. Y después de la intervención declaró que “la traqueotomía tuvo éxito”.
La operación, que consiste en abrir un orificio en la garganta para facilitar la respiración al paciente, fue efectuada por dos otorrinolaringólogos: Gaetano Paludetti y Angelo Camaioni, del hospital romano San Juan de Dios. El jefe del equipo médico del Papa en el hospital, el profesor Rodolfo Proietti, fue el encargado de administrar la anestesia general. (Agencias)
OPERARON AL PAPA TRAS NUEVA CRISIS RESPIRATORIA
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(Reportero: Jorge Gutiérrez, Eugenia Jiménez y agencias)
(Milenio Diario, Horizontes, p32, 25/02/2005)
