Eran tan adictos que no podían dejar su golosina favorita diaria, ni siquiera por el bien de la ciencia. Pero los amantes del chocolate que no hicieron lo que se les pidió para un estudio de la Johns Hopkins University acerca de aspirinas y enfermedad cardiaca ayudaron a los investigadores a toparse con una explicación de por qué un poco de chocolate al día puede reducir el riesgo de un ataque cardiaco.
El chocolate, como la aspirina, afecta las plaquetas que hacen que la sangre se coagule, descubrió Diane Becker y sus colegas de la Escuela de Medicina de la John Hopkins University.
