BASF se encuentra invirtiendo en la producción de ácido metanosulfónico (MSA), en la cual tiene previsto ampliar su instalación ya existente en Ludwigshafen, Alemania. A finales de 2012, BASF tendrá una capacidad anual de 30,000 toneladas MSA, por lo que BASF se convertirá en uno de los principales proveedores de ácido metanosulfónico a nivel mundial. La expansión de la planta de MSA creará 12 nuevos puestos de trabajo en el sitio.
