Ante una economía inestable en buena parte del mundo, las empresas necesitan hoy más que nunca a sus clientes y crear fidelidad es un acto imperativo.
Lo anterior es una regla en los negocios, pero hay muchos que hacen lo mínimo para conservar esa relación (a veces muy frágil) o, simplemente, no saben cómo hacerlo.
La relación empresa-cliente se basa en toda clase de interacciones que tienen como su objetivo principal, aunque no es su finalidad, la compra-venta de un producto o servicio.
Y conforme va pasando el tiempo las relaciones se van tornando más complejas a medida que los negocios crecen.
“De la simple compra-venta pasamos a la necesidad de comprender qué factores pueden ayudarnos a predecir la recompra o la deserción de un cliente. Y la información que manejamos sobre transacciones y reuniones debe estar centralizada y accesible a varios miembros del equipo. Ahí es donde entra el CRM”, mencionan los expertos de Asesores de Pymes.
¿Qué es el CRM? En inglés es “Customer Relationship Management” y traducido al español “Gestión de relaciones con los clientes”.
Esta herramienta, usada principalmente por el área comercial de las empresas, consiste en una combinación de plataforma tecnológica y metodología que permite a las empresas manejar la relación con sus clientes, así como la información vinculada a los mismos.
Esta plataforma y metodología permite unificar la gestión de cuentas, contactos, ventas, comunicados y otros datos sobre los clientes (tanto actuales como potenciales).
Estos datos pueden “alojarse” en la nube, lo que facilita su acceso por múltiples usuarios y su actualización en tiempo real.
Las grandes compañías hacen uso de potentes plataformas de software para poder gestionar de forma eficiente sus campañas de marketing y aumentar las ventas, pues son conscientes de la utilidad de estas herramientas para escuchar al cliente: conociendo su ciclo de compra y los canales a través de los cuales responde y participa, logran hacerse una idea de sus hábitos, adecuar a sus necesidades particulares los productos y promociones que ofrecen y, en última instancia, crear una fidelidad.
¿Qué pasa con las PyMES?
Muchas de las empresas medianas y pequeñas aún desconocen este tipo de herramientas y la utilidad para sus operaciones diarias, en otros casos, renuncian a ello en la creencia de que dotarse de una plataforma CRM está más allá de sus posibilidades presupuestarias y/o técnicas.
En la realidad no hace falta realizar grandes desembolsos para adquirir un software, en muchos casos, sobredimensionado. Existen alternativas gratuitas que, por sus prestaciones y su fácil uso, aportan todo lo que puede necesitar una PyME.
A continuación te mostramos estas herramientas sugeridas por los expertos de Asesores de PyMES:
Zoho CRM: Plataforma web que permite mejorar el seguimiento de contactos y clientes potenciales, aportando además una visión de 360º de todo el proceso comercial. La versión gratuita está limitada a 3 usuarios.
Karma CRM: Aplicación web que permite a autónomos y pequeñas empresas crear ofertas y enviar propuestas a cualquier contacto, al tiempo que mide los resultados de todo tipo de campaña de marketing realizada desde este software. Entre las diversas opciones de uso, cuenta con una versión gratuita limitada a 2 usuarios.
Insightly: Este software combina el CRM con la funcionalidad de gestión de proyectos y la integración con redes sociales e e-mail marketing. Plan gratuito indefinido para 2,500 registros con 3 usuarios.
WP-CRM: Al contrario que los anteriores, WP-CRM no es un software propiamente dicho sino un plugin para el sistema de gestión de contenidos WordPress, el más usado de Internet a la hora de diseñar webs dinámicas, lo que facilita la integración del CRM con nuestro portal corporativo. Muy útil, por ejemplo, para dar servicio a nuestros clientes a través de formularios web. Su modelo de negocio es freemium: funciones básicas gratuitas, y complementos de pago.