-Los mercados latinoamericanos, en nuestra opinión, se encuentran todavía en desarrollo, países como Venezuela, Perú y Chile, podrían llegar a ser sitios muy interesantes para nuestro sector en un futuro cercano.
Queremos explorar más segmentos latinos, México es nuestra punta de lanza, contamos con gente muy talentosa, queremos crecer nuestros negocios en este país. Tenemos planes ambiciosos de desarrollo y deseamos expandirnos hasta Sudamérica.
México es un mercado importante para nuestras industrias clave: automotriz, turbinas, máquinas y herramientas, así como alimentos y bebidas, petróleo y gas. Es un mercado emergente y de rápido crecimiento, esa es la expectativa de nuestros clientes, que les proporcionamos los mismos servicios que reciben en Alemania, E.U. y Brasil, con buen tiempo. Es por eso que hemos decidido abrir una subsidiaria aquí.
Una de las ventajas que se tienen en México, son la cantidad de ingenieros que cada año egresan de las universidades, esto se debe aprovechar para capacitarlos y generar tecnología para dar el soporte necesario a los proyectos en la materia, así como en toda la región del país y de América.

-Cada vez es más importante invertir en la automatización. Los sistemas se vuelven más complejos, Balluff ha desarrollado en los últimos años una mejor tecnología para las máquinas. Ofrecemos soluciones de red, sistemas RFID (Radio Frequency IDentification o Identificación por Radiofrecuencia), lo que significa que también vendemos más de estas soluciones totales en México, esto es un gran potencial de crecimiento para nosotros.
La proximidad con nuestros clientes es muy importante, les ayudamos a elegir el producto adecuado y les brindamos todas las herramientas necesarias a través de la consultoría y la capacitación. Por eso nos ha sido tan importante tener un equipo en las instalaciones de México y no dejar las cosas en una comunicación que podría ser virtual.
Se abrieron las instalaciones en México como parte de las operaciones en Estados Unidos, hace 10 años la matriz que está en Alemania compró las acciones de Norteamérica y lo hizo no sólo por una extensión de la filial ahí, sino que tuviera su propia subsidiaria.
-Mi fórmula de éxito consiste en tener el mejor equipo del mundo y mostrar al cliente que no hay nadie que le pueda dar el servicio y apoyo como lo hacemos.
Somos un equipo muy fuerte, que se basa en la integridad, la amistad y la confianza mutua. Esto ha dado sus frutos en los últimos años, el apoyo aun en tiempos de crisis es sólido, esto nos indica que estamos haciendo lo correcto.

Es muy importante capacitar al equipo de trabajo y darles un buen trato, no importa la nacionalidad que los integrantes tengan, a todo mundo se le da su valor, este ambiente es lo que invita a la gente a quedarse con nosotros. También tenemos un mercado sólido que conoce el trabajo de Balluff.
-La persona que más admiro y me ha enseñado es mi padre Rolf Hermle. Sus valores y su manera de ver la vida me ayudó a desarrollar mi personalidad. Lo que he aprendido de él ha sido fundamental para realizar la gestión en una empresa y con las personas. Mi padre dejó mucho de su alma en la compañia, la gente lo recuerda, recibo de todos su apoyo, eso ayuda al éxito de la compañía.
